El “después lo hago” es una frase chica, doméstica, casi simpática. No parece peligrosa. No tiene el dramatismo de una renuncia, ni la violencia de una puerta cerrada, ni la épica triste de…
El Saboteador Interno: Esa voz que te tira para abajo
Hay una voz que no aparece en los organigramas, no firma contratos, no paga arriendo, no tiene carnet, pero igual se mete en todas tus decisiones. Está ahí cuando vas a empezar algo…