Estoy posteando en este blog artículos sobre la importancia de Roland Barthes y de su texto Mitologías. Así podemos entenderlo todos los que no somos expertos en el tema.

Vamos a leer el libro en el grupo de Facebook que existe para los auditores del podcast El Gay Difícil.

El siguiente texto que les traigo no se relaciona directamente con Barthes, pero creo que sirve para introducirse en los Estudios de Medios y comenzar a preguntarnos sobre nuestra relación con todo lo mediatizado.

Con todo lo que vamos descubriendo, es mediatizado.

“Los medios no son tanto ‘cosas’ como lugares en los que la mayoría de nosotros habitamos, que están tejidos adentro y afuera de nuestras vidas. Sus constantes mensajes y placeres parecen fluir a nuestro alrededor y a través de nosotros.

Estos mensajes sumergen la mayor parte de nuestras vidas despiertas. Por lo general, hay poco problema con la comprensión inmediata o el disfrute de los medios.

Sin embargo, precisamente debido a que cualquier significado que nos presentan los medios lo-damos-por-sentado-como-algo-natural, que muchas personas han concluído que es importante tratar de analizar los roles y las consecuencias de esta parte de la vida cotidiana.

Debido a que la mayoría de nosotros hemos aprendido los ‘códigos mediáticos’ de manera tan profunda, es difícil apartarse de ellos para tratar de desmontarlos, de descoserlos”.

La industria de los medios ha cambiado, esa no es una frase nueva.

Chile se encuentra en un nuevo escenario real de medios, 27 años después de la invención de la internet.

Mi interés personal está en analizar cuál es la naturaleza intrínseca de los nuevos medios hoy y preguntarme si están realmente interesados en cambiar la vida cotidiana de los gays y por consecuencia la de la sociedad en general.

Si bien los avances tecnológicos mediáticos se están traduciendo en oscuras oportunidades para manejar tus datos y vigilarte constantemente, estos también representan una oportunidad única para desarrollar la creatividad de nuevas voces, ¿lograremos los gays chilenos que los beneficios sean más grande que los costos?

Nadie puede discutir la presencia de nuevos medios -sobretodo de izquierda- que han cambiado el paradigma político pero ¿han cambiado el paradigma político para los gays?

¿Qué mitos sobre ser gay operan en esas nuevas salas de redacción?

¿Esos mitos nos dan una voz o simplemente tratan de transformarnos en un instrumento obediente?

Dicho de otra forma ¿tenemos los gays en los nuevos medios un modelo de comunicación circular donde podemos hablar de verdad o simplemente es una versión enchulada de lo lineal?

Quienes me leen y me siguen en las redes sociales saben que le estoy poniendo el ojo a lo siguiente: llegaremos al final del segundo gobierno de Michelle Bachelet sin que se apruebe la idea de legislar sobre el Matrimonio Igualitario. Esta fue una promesa electoral de alto perfil para la comunidad LGBT luego de que en su primer debate presidencial ella se manifestara en contra de extender este derecho a las parejas del mismo sexo.

A futuro será interesante análizar a estos nuevos medios y estudiar con distancia qué se publicó hoy, en Enero del 2018, para forzar el cumplimiento de esta promesa electoral. Estamos en días claves.

El analisis servirá para entender por qué llegamos al final de este segundo periodo con un proyecto que en vez de transformarse en ley, queda en foto testimonial.

Los medios desencadenan experiencias y logran que las cosas sucedan.

Desde ya creo que se puede comenzar a distinguir 1) la ausencia total e inexplicable de noticias que adviertan qué es lo que sucederá si no se aprueba la idea de legislar antes de marzo y 2) la ausencia total de noticias sobre las gestiones que ella podría estar haciendo, como darle urgencia, entre otras tantas.

Este proyecto pasará nada menos que a manos de Piñera, quién ganó su campaña manifestándose en contra del Matrimonio Igualitario.

Piñera, a diferencia de Bachelet cumplirá su promesa electoral.

En el caso de Piñera la promesa es la de no aprobarlo.

Esta carencia de informaciones que ayuden a la aprobación de la idea de legislar no se condice con el hecho de que Matrimonio Igualitario fue con fuerza un tema principal durante la campaña electoral para estos mismos medios de izquierda.

Una hipótesis válida: si lo que se busca es obtener nuestro voto para el candidato de ellos, la información en esos medios existe. Si lo que se busca es obtener un derecho que cambie la vida cotidiana de los gays -y por consecuencia lógica la de los heterosexuales- esa información desaparece.

Cuando gana el candidato que se opone al Matrimonio Igualitario, el escenario para presionar a Bachelet a que active y apure las variadas gestiones que le corresponden, cambia del cielo a la tierra.

(ya ni siquiera se exige la promesa de Matrimonio Igualitario andando, solo que se apruebe la idea de legislar)

Los medios de izquierda  serían los primeros llamados a reconocerse como nuestros aliados y presionar a la Presidenta. No existe la conversación sobre el tema, no existe un intercambio de ideas sobre el tema, no existe por ende una transformación de nuestra realidad gay, una que sería posible ahora ya.

Los medios desencadenan experiencias y logran que las cosas (no) sucedan.

En cambio sí existen por estos días en esos mismos medios peleas de twitter entre famosos que se sostienen en “quién es homofóbico o quién no”. Es chistoso ver cómo en esa peleas ninguno es LGBT y todos gozan de los plenos derechos que les da La Constitución.

Los gays no le están hablando de vuelta a esos medios de la ¿pequeña? izquierda chilena porque se ha presentado como una verdad incuestionable que entonces este gay deja de ser de izquierda y se transforma automáticamente en alguien de derecha. En Kast.

Ningún gay de izquierda quiere eso.

Se nos prohibe a través de ese mecanismo desmontar. Se nos prohibe descoser.

No se nos permite hacer la reflexión necesaria de entender qué tipo aliados tenemos (si es que tenemos) al momento usar las limitadas herramientas que hemos podido conseguir.

¿Qué tipo de estrategia política se puede desarrollar así?

Habría que preguntarse para quién es funcional todo lo anterior. No para los gays.

La interactividad es una particularidad que debería definir a estos nuevos medios y pareciera que los gays estamos perdiendo la oportunidad de hablarles de vuelta a aquellos que se arrojarían nuestra representatividad sin representarnos de verdad.

Debo confesar que generalmente estoy en un modo en el que me pregunto ¿qué es lo que estos medios deberían hacer por nosotros? cuando quizás todo avanza tan rápido que esa pregunta queda obsoleta y debemos preguntarnos ¿qué es lo que nosotros -los gays- debemos hacer con estos medios?

Es una industria donde siempre hemos sido “un otro”, ejemplo de ellos es que los temas gays no son cubiertos por gays, sino que son reporteados por y para heterosexuales. Hacer una encuesta que audite a estos medios respecto de cuántos periodistas afuera del closet hay contratados se ve como una insolencia invasiva que los pone en modo de defensa.

Ni hablar de trans cubriendo temas para trans.

Esta reflexión toma peso si asumimos que en Chile deberíamos estar ya en una era donde los medios no tienen que hablarle a las masas desde un escenario estilo Fidel Castro, Nicolas Maduro, etc. Los medios se transforman en un ciudadano más para involucrarse con la realidad de estos.

¿Que tan nuevas son las nuevas voces?, ¿qué queda si les sacamos la barba hipster y el lipstick ultra rojo?

¿Qué sucede si los gays comenzamos a hablar de vuelta?

¿Que sucede si comenzamos a analizar el mito que ellos han construido sobre lo que significa ser gay y nos separamos de este?

Otra hipótesis válida: quizás ya tendríamos un Matrimonio Igualitario aprobado

¿No fue acaso esta una promesa electoral mediatizada que dimos por sentada?

Es más ¿qué significa una promesa electoral?

Muy entusiasmado con comenzar a hincharle el diente a Barthes y con el tiempo encontrarle respuestas a todas estas preguntas.

La conversación, al igual que el escenario de medios, ha cambiado.

Actualización: El gobierno de Bachelet ahora cambia el discurso y postula que ella no prometió Matrimonio Igualitario sino que solamente enviar un proyecto. Que eso es lo que está plasmado en su programa de gobierno. Será incluso más interesante hacer un análisis entonces del material de campaña al respecto. De lo mediatizada de aquella promesa.

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