¿Cómo están mis working gays?

¿Listos para llegar más lejos que Melanie Griffith en la película Secretaria Ejecutiva, que Elle Woods en Legalmente Rubia o The Chans en Magic Mike?

Entonces han llegado al lugar correcto de la red 4G.

¿Leyeron la primera entrega del nuevo seminario del Bitchmaster Institute West Coast Represent llamado Escuela para Minos?

Espero que hayan pensado en esto de tener un horario con bloques fijos para poder dedicarse a hacer lo que tienen que hacer y así lograr sus metas de mijitos ricos.

Hoy quiero que piensen en la siguiente idea en relación a cómo están usando su tiempo:

¿Sienten que a veces están en la mitad de un día de trabajo y se preguntan si han logrado algo importante, si han avanzado durante dicha jornada?.

Es bien común que nos hagamos esa interrogante porque no somos muy buenos manejando nuestro tiempo. Somos como el poto de Polo Ramirez en ese sentido: estamos al debe.

Es una lata ya que el bien mas importante que tenemos en nuestras carreras, quizás en nuestras vidas, es el tiempo.

¿De qué sirve ser mino si no tenemos tiempo para disfrutar lo mino que somos?

Cada minuto que pasa es un minuto que no podemos recuperar.

Todos los días perdemos el tiempo de todas las maneras posibles: desde revisar Grindr a revisar Tinder a volver a revisar Grindr y así.

A veces perdemos nuestro tiempo porque nos enfocamos en el trabajo equivocado, o nos enfocamos en el trabajo correcto en el momento equivocado.

A veces le dedicamos demasiado tiempo a asuntos personales o incluso le dedicamos demasiado tiempo a socializar. Esta última reflexión es dolorosa ya que ¿de qué sirve ser mino si uno tiene que limitar el tiempo de socialización?

Chicos, no se me pongan como Veruca Salt en la Charlie y la Fabrica de Chocolates porque no se puede tener todo.

¿Ustedes creen que Ricky Martin lo tiene todo? No lo sabemos. Quizás tiene unas hemorroides groseras, dicen que tiene mala piel.

Lo que si se puede tener es claridad al momento de asignar nuestro tiempo al momento de trabajar.

Parte por preguntarte ¿en qué chucha estoy gastando mi tiempo?

Para ayudarte a responder de manera honesta -es decir no como cuando te cuestionaste por primera vez si te gustaban los hombres- te quiero presentar el siguiente concepto que va a cambiar tu vida, mi querido Emmett.

La regla 80/20.

Es una idea muy simple que hasta un gay chileno puede entender.

No todo el trabajo que realizamos durante el día es igual, solamente el 20 por ciento de nuestra pega es importante.

Solamente el 20 por ciento del trabajo que realizamos es estratégico para avanzar.

Solamente el 20 por ciento del trabajo es lo que produce dinero.

El 80% restante es pega de mierda que tenemos que hacer sí o sí.

Con eso en mente, lo que vas a hacer de ahora en adelante y durante los próximos días, es preguntarte cada vez que vas a comenzar una tarea:

¿Esta pertenece al 20% o al 80%?

Lo que tienen que tener en claro es que jamas, pero jamas jamas jamas tienen que gastar más del 50% de su jornada laboral en el 80%

Si sienten demasiada presión en dedicarle tiempo a esa ruma de mierda que parece no terminar nunca y que es estratégicamente irrelevante no les va a quedar otra que: automatizar, externalizar, delegar o cortar.

Automatizar: 

¿Hay una aplicación como excel que pueda servir para hacer de manera más rápida eso que te quita tiempo?

Delegar:

¿Hay otra persona de tu equipo que esté más capacitada para hacer eso que te quita tiempo?

Delegar es complicado, sobretodo para los gays ya que nosotros nosotros somos angelitos que Dios inventó para que traigamos la paz y obedezcamos, pero tienes que hacerte hombre y delegar. Estamos hablando finalmente de tiempo que no vas a recuperar y que podrías invertir en los quehaceres estratégicos que acercarán a tus sueños de gay regio.

No puedes hacerlo todo y nadie llega a gerente microgerenteando.

Externalizar.

Puedes contratar a una persona para que se haga cargo de varias de esas tareas del 80%.

Muchas veces hay humanos que son más rápidos en hacer eso que a ti te toma tiempo y que no forma parte de tu planes. Si los contratas te liberarás del tiempo para enfocarte en labores que de verdad importan.

Contrata gay regio, contrata. Nadie crece solo y para crecer uno tiene que invertir. ¡Es como el gym! Además vas a estar dando trabajo.

Eso si un consejo: cuando contrates hazlo por capacidades profesionales, no por tamaño y firmeza de los glúteos. Eso nunca termina bien. Créeme.

Recortar. 

Simplemente hay tareas que no forman parte de tu estrategia y que están ocupando parte de tu 80% y como no tienes tiempo, no puedes automatizar, delegar o externalizar, vas a tener que recortar.

Si no, te vas a pasar tu vida en ese 80%.

El tiempo pasa y disculpa que sea insistente, pero con el tiempo se va lo mino, mi querido Luis Miguel.

Todavía no venden el Siempre Viva que yo sepa.

No en mi Pre-Unic.

Así es que So Long, Farewell, I Need To Say Goodbye a las menudencias. Por mucho que nos engañemos de que son indispensables.

Reflexiona querido Rodin, reflexiona.

Ten en cuenta que generalmente nosotros nos mentimos y nos decimos que hay trabajos que son del 20% cuando en el fondo son del 80%

Pasar tiempo en el 80% a veces es más cómodo que enfrentarse al 20%.

Pero son estás últimos cometidos los que te van a traer el dinero para comprarte tus briefs Hugo Boss, tus saca ojeras Biotherm Homme o quien sabe, quizás puedas de una vez por toda comprarte el shampoo Puro Rubio, pero el original.

Tranquilo. Lo vas a lograr.

Resumen:  

Si ese 80% está tomando más del 50% de sus jornadas, tienen que repensar.

En los próximos días analicen cada vez que se enfrenten a una nueva unidad de trabajo ¿Esto es 20% u 80%?

De a poco comenzarán a tener claridad sobre cómo están gastando su tiempo y lo terminarán asignando de manera más efectiva.

Eso sería todo por esta clase.

Un abrazo.

Los quiero mucho.

José Miguel Villouta.

CEO del Bitchmaster Institute West Coast

Represent.