Estimado gay:

Cuando en el futuro te pidan movilizarte contra Piñera para defender el Matrimonio Igualitario, diles que te muestren qué tipo de presión hicieron durante estos días para que Bachelet le garantice independencia parlamentaria a ese proyecto.

La independencia parlamentaria es el efecto de aprobar la idea de legislar.

Esta independencia parlamentaria es fundamental para que el proyecto de Matrimonio Igualitario no sea destruido por Piñera, quien puede ignorarlo pateándolo indefinidamente. Piñera realizó una campaña electoral exitosa definiéndose contrario a este.

Piñera logró una votación histórica para la derecha. Es decir, tiene un mandato.

Si Bachelet no hace las gestiones para garantizar la independencia parlamentaria su proyecto de Matrimonio Igualitario será solo testimonial. Nadie votó por un proyecto testimonial. Nadie votó para un proyecto que sirve solo para que ella pueda sacarse la foto.

Como esta que aparece en la página del gobierno sobre el proyecto.

Bachelet puede hacer muchas cosas -que no está haciendo- para garantizar esta independencia parlamentaria.

Bachelet le puede dar urgencia al proyecto.

El proyecto no tiene urgencia a pesar de que lo presentó en los últimos meses de su segundo gobierno y a pesar de su curiosa construcción durante estos días como una campeona de los derechos LGBT.

Bachelet no cumplió la promesa de presentar este proyecto durante el primer semestre de este año.

Este ya podría ser un tema zanjado.

El no haberlo hecho sirvió para transformar la reciente elección presidencial -para muchos LGBT- en una sobre nuestro rol en la sociedad.

Es lo que yo llamo utilizarnos electoralmente.

Esta promesa incumplida de presentar el proyecto durante el primer semestre ella la hizo en la ONU.

No solamente eso. Fue una promesa de campaña para que los LGBT votaran por ella para su segundo gobierno luego de haberse manifestado en contra del Matrimonio Igualitario en su primer debate presidencial.

Después de esto:

Vino esto:

La promesa para que se votara por ella y fuera electa por segunda vez no fue “presentar un proyecto” o “un debate abierto sobre el tema” como están comenzando a excusarla sus fans cuando pedimos presión por estos días para que se cumpla la promesa.

La promesa fue Matrimonio Igualitario.

Pero la urgencia no es lo único que Bachelet puede hacer -y no está haciendo- para que se apruebe la idea de legislar y el proyecto quede con independencia parlamentaria. 

Ella puede hacer -y no está haciendo- gestiones políticas con Felipe Harboe, el Presidente de la Comisión de Constitución, o realizar acuerdos con los comités o con los senadores que integran la comisión, o todas las anteriores.

Existen varias fórmulas que no se están aplicando para llegar a la aprobación de la idea de legislar y así el proyecto quede protegido.

Nadie está haciendo presión respecto de lo anterior. Pero si todos te presionaron para que como gay votaras por ella en su segunda elección y para que votaras por Alejandro Guiller en esta. Te decían que si no votabas por ellos estabas votando en contra de tus derechos.

¿Dónde está esa preocupación por nuestros derechos ahora, durante estos días cruciales?

Te aviso, estamos en días cruciales.

Si este es un proyecto que se presentó en la hora 25 de su segundo gobierno y si no tenemos la seguridad de si tendrá la protección de la independencia parlamentaria es porque ella no ha querido alienar a una parte importante de su base política que está en contra de este proyecto.

Este votante, para el heterosexual está en los márgenes ya que finalmente analiza nuestra experiencia compleja desde la superficialidad.

Los LGBT que caminamos por zapatos LGBT sabemos que este votante está mucho más en el centro y tiene un peso mucho más gravitante del que se nos obliga a creer.

Producto de eso es que el Matrimonio Igualitario está como está.

Lamentablemente los medios de la izquierda chilena -énfasis en chilena- forman parte de esa base política que menciono y no te han informado de nada de lo que está sucediendo hoy con el Matrimonio Igualitario en el Congreso y entre los parlamentarios, a pesar de que fue uno de los cinco principales temas de campaña electoral en sus pautas.

Lamentablemente ese ambiente periodístico no es un lugar donde los gays se puedan sentir cómodos afuera del closet y -como resultado- levantando la mano en pauta para proponer, seguir e informarte sobre tus derechos.

De por qué no se sienten cómodos afuera del closet si trabajan en un medio de izquierda habría que preguntarse por qué.

La respuesta -sin embargo- es obvia.

En esta época en que nuestros derechos están en peligro y necesitamos ser informados, sería interesante saber cuántos periodistas LGBT hay afuera del closet en cada uno de estos medios.

Hacer un estudio. Una encuesta.

Yo como gay quiero saber para informarme en esos medios y con esos periodistas. Pero al parecer esta idea es demasiado audaz y considerada una falta de respeto ya que en el fondo lo que propone es que este sea un tema que deje de ser reporteado por heterosexuales para heterosexuales.

En el periodismo de izquierda están mas preocupados de analizar el fenómeno del “cola facho”, lo que confirma que existes solo como instrumento electoral si eres funcional a la agenda de ellos, avanzar en igualdad, pero en la igualdad que le importa a ellos, la igualdad material.

¿Sabes los nombres de los parlamentarios de izquierda que están contra el proyecto? Existen. Te aviso.

¿Te han informado de aquello?

Las organizaciones LGBT como Iguales o Movilh han hecho un trabajo fuerte y duro para que este proyecto de Matrimonio Igualitario se haya presentado finalmente. No se les puede pedir a ellos que adquieran una postura de presión agresiva en estos momentos porque ellos van a tener que seguir trabajando políticamente para garantizarnos que nos nos pongan la pata encima.

¿Pero el resto?

¿Dónde está el policía malo que acompaña al policía bueno?

¿Qué tipo de presión está haciendo el resto?

¿Qué tipo de presión están haciendo los referentes de opinión buenos para respirarte en la oreja y que se apropiaron no solo de la palabra queer -sin ser gays- sino que deciden quién es queer y quién no?,

¿Qué tipo de presión están haciendo los columnistas que escriben de temas gays y cobran dinero por postear sobre “El Gay ABC1”?

Repito ¿Qué tipo de presión están haciendo los diarios “progresistas”?

¿Qué tipo de presión está haciendo el chileno izquierdista que tenía el neologismo “cola facho” en la punta de la lengua y que se sintió TAN BIEN repitiendo cola facho una y otra vez?

Si el proyecto de Matrimonio Igualitario queda sin independencia parlamentaria al final del segundo gobierno de Bachelet -énfasis en segundo- será responsabilidad de Bachelet, sus bases políticas y de la gente que está callando hoy.

Cuando el próximo año te pidan que te movilices contra Piñera para defender el Matrimonio Igualitario pídeles que te muestren qué hicieron durante estos días para que Bachelet le garantice independencia parlamentaria al mismo proyecto del que te están hablando, así te quedará claro si a esas personas tus derechos de verdad les importan y o si te están utilizando políticamente.

A estas alturas, si camina como un pato y grazna como un pato, es un pato.

Demasiadas promesas incumplidas.

Promesas. En plural.

Solo se acuerdan de nosotros cuando necesitan avanzar la agenda de ellos.

Repito. Una vez más. No hay ninguna gestión en curso para darle independencia parlamentaria al proyecto. No hay ni presión para que esto ocurra.

Y quieren que seas de izquierda antes de ser LGBT.

Es hora de sacar cuentas y de decir que eso les ha servido de últimas únicamente a ellos.

Es hora de cambiar las cosas, de ser LGBT antes que de izquierda.

Durante un tiempo.

Para dejar de ser un instrumento.

Es lo que se merecen.

Nosotros no nos merecemos esto.

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