La cleptocracia y la autocracia están acá para quedarse. No hay que dejarse engañar por el ruido de ciertas voces de izquierda, hoy en día tan llenas de si mismas, que uno llegaría a creer que la democracia conseguida en los últimos 30 años es super robusta y fuerte.

De hecho algunos se dan el lujo de llamar a votar en las primarias, pero de manera irónica y por OssandónLa gente prende con agua.

Que privilegiado hay que ser para no sentirse amenazado por una eventual presidencia de Ossandón.

La cleptocracia y la autocracia están acá para quedarse y un síntoma utilitario de aquello es una de las cosas que más me duele: la orgullosa auto-desinetelectualización de quienes se dicen de izquierda.

Ejemplo: Chile es un fundo donde se enarbola como La Voz del Pueblo a un comediante heterosexual que parodia a un gay de manera abierta y descarada (¿mucho asquito contratar a un gay de verdad?) mientras lanza un discurso sexista y machista en una plataforma que no es otra que el canal de televisión propiedad de El Arzobispado.

El entretenimiento es la píldora para que baje la ideología y para poder consumir esa programación sin culpa, el progresismo de izquierda se ha inventado que el Arzobispado -como es dueño solamente de 1/3 del canal- no es en el fondo dueño, entonces todo bien.

De ese calibre es el alejamiento de todo lo que tenga que ver con pensar.

A la elite intelectual ni siquiera le interesan las herramientas para entender la relación entre propiedad de medios, ideología y poder.

Este tweet de abajo podría ser de cualquier periodista con el que he trabajado en los últimos 20 años. No conozco a ninguno que no piense como el respetable tipo que me twitteó (no sé si es periodista, pero calza perfecto con lo que siempre de ellos he escuchado):

 

Otro ejemplo de desintelectualización: en una entrevista de cobertura nacional se le preguntó a una feminista de alto perfil “¿Qué libro recomendaría para así poder ayudar a difundir aquel movimiento social?”, esta respondió que “no es correcto tomar un libro si no se sabe del tema”.

Es la primera vez que escucho a un líder de opinión llamando a no leer. A nadie le importó.

Toda esta pesadilla de Darwin no nos debería extrañar ya que somos el producto de 30 años de educación privatizada y desregulada justamente para que ocurriera esto entre quienes se ven llamados a defender los derechos civiles y humanos.

Son ya varias las generaciones que compraron un título universitario como quién compra en Zara un chaleco imitación de otro. Muchos de ellos acusaron recibo de que a la primera metida a la centrífuga el fast-fashion se va a la mierda y decidieron superarse, pero esa es gente que iba a avanzar con o sin título. En Chile de esos héroes estamos llenos.

Lamentablemente hoy vivimos la tiranía del otro, del que encuentra que es más fácil desintelectualizar al de al lado y promediar para abajo ya que así la ineptitud pasa piola. No sólo resulta, sino que es funcional a la autocracia, a la cleptocracia y a la ultra-derecha.

No se molesten en seguir leyendo si les carga que me ponga de ejemplo, pero una de las gracias de estar en una lista negra es poder medir el pulso cuando escriben tu nombre. Además, voy a seguir con Canal 13.

¿Pueden creer que YO SOY EL UNICO IMBÉCIL EN ESTE PAÍS OCDE que toca el tambor con las consecuencias que tiene para los derechos civiles de las mujeres y las minorías el estar pegado viendo (y trabajando para) un canal comercial que es PROPIEDAD DEL VATICANO?

Jamás he encontrado a un par en este tema (que me cierra puertas), se los juro.

Soy yo el grave que anda cagando la onda. Supuestamente le busco a quinta pata al gato cuando pido que cambien la tele ya que existen infinitas otras opciones.

Es mi voz -no la del Arzobispado, sus princesas y bufones- la que debe ser silenciada por la izquierda.

Como dije: todo funcional a la autocracia y a la derecha.

La desintelectualización ha avanzado tanto que la narrativa que se presenta hoy es que el conocimiento ha pasado a ser propiedad del privilegiado y el privilegiado es el enemigo, por ende el conocimiento un poco también lo es. Es como nuestra propia versión del creacionismo.

¿Ingeniería? ¿Inglés? ¡¡Llegaron los fachos!!

Aparentemente con la ampolleta de la empatía basta al momento de argumentar para defender los derechos civiles de todos.

No estoy de acuerdo con este razonamiento y asumo con gracia el ostracismo social que provoca pararse en la vereda del frente ya que lo que está en peligro cuando se empuja el no pensar, el no leer, el no entender, es la democracia.

Hey, hay menos democracias que hace 20 años.

He encontrado una columna que nos menciona a nosotros -Chile- como el ejemplo que funcionó al momento de suprimir la democracia de manera irreversible.

Voy a entrar en este momento a una caja de plexividrio para que el vulgarité me tire tomates: la columna a la que me refiero está en inglés y apareció en The Guardian, es decir, todo con tanto olor a delirante-gay-ABC1 que hasta Peter Thiel giraría los ojos.

Al resto, a los curiosos que googlearon Peter Thiel, a los interesados, a los que saben que estoy a favor de la educación, salud y vivienda gratis, del aborto libre, de la separación real entre la iglesia y el estado además de la división 50/50 del trabajo doméstico entre hombres y mujeres, a los que saben que no creo en la monogamia ni en el género como algo fijo, a ustedes, les voy a tratar de traducir de la mejor manera las partes que creo deben saber.

La columna está escrita por George Monbiot, un británico, activista ambiental y vigilante de los avances de capitalismo canibal. Es muy del estilo de Naomi Klein.

El texto se llama “Un Déspota Disfrazado” y hace referencia al lanzamiento de “Democracia en Cadenas: La Historia Profunda del Sigiloso Plan de la Derecha Radical para América”, un estudio de Nancy McLean quien el 2013 se cruzó con archivos sin clasificar del Premio Nobel de Economía James McGill Buchanan.

Sus descubrimientos en esa casa de horror revelan como Buchanan, en colaboración con magnates de negocios y los institutos que estos fundaron, desarrollaron un programa secreto para suprimir las democracias en nombre de los más ricos. Ese programa está reorganizando hoy la política y no solamente en los EE.UU.

Acá entramos nosotros ya que fue en nuestro país donde el economista piloteó sus teorías:

En 1980, pudo poner el programa en acción. Fue invitado a Chile, donde ayudó a la dictadura de Pinochet a escribir una nueva constitución la que, en parte debido a inteligentes dispositivos que Buchanan propuso, se ha demostrado imposible de revertir completamente. En medio de las torturas y los asesinatos, aconsejó al gobierno que extendiera programas de privatización, austeridad, restricción monetaria y desregulación además de la destrucción de los sindicatos: un paquete que ayudó a gatillar el colapso económico de 1982.

Influenciado por neoliberales como Friedrich Hayek, Ludwig von Mises y John C. Calhoun -quien defendía el derecho a usar esclavos para lo que al dueño se le diera la gana- Buchanan creó una ideología donde ningún hombre tiene que ser gravado en contra de su voluntad: “Los ricos son explotados por personas que -en nombre de el gasto y la asistencia social- usan sus votos para demandar el dinero que otros han ganado”.

En ese sentido permitirle a los trabajadores formar sindicatos sería una manera discriminatoria de legislar en contra de los dueños del capital.

Cualquier choque entre la “libertad” (permitir que los ricos hagan lo que se les de la gana) y la democracia tiene que ser resuelto a favor de la libertad.

En su libro “Los Límites de la Libertad” Buchanan propone otra idea que hoy prende con agua: El despotismo podría ser la única alternativa organizacional a la estructura política que observamos.

El despotismo en nombre de la libertad.

La receta de Buchanan fue una “revolución constitucional”: crear restricciones irrevocables para limitar las opciones democráticas. Financiado por fundaciones acaudaladas, billonarios y corporaciones, desarrolló una cuenta teórica de lo que sería esa revolución constitucional y la estrategia para implementarla.

Por su culpa en 1980 se crean en nuestro país los colegios privados subvencionados además de privatizar de las universidades, la seguridad social y la mayoría de las funciones del Estado.

Buscó romper los lazos entre la gente y el gobierno además de demoler la confianza en las instituciones públicas.

Buscaba, por decirlo de manera corta, salvar al capitalismo de la democracia.

En 1986 Buchanan se llevó el Premio Nobel de Economía.

Hoy Charles Koch -el financista norteamericano del Tea Party y de la derecha extrema de Trump que nosotros podríamos homologar con José Antonio Kast- ha decidido que lo que se comenzó en Chile en los 80s, es la revolución que él busca para Estados Unidos y el resto del mundo.

Koch considera que Milton Friedman y Alan Greenspan son “vendidos” al querer mejorar la eficiencia del gobierno en vez de destruirlo por completo.

Koch ha derramado millones para que el trabajo de Buchanan siga adelante en la Universidad de George Manson, cuya facultad académica no se diferencia en nada a un Think Tank Corporativo y que entre otras cosas ha aprendido a aplicar las técnicas de Lenin para su propia causa libertaria.

Entre los papeles que encontró la autora, el sigilo de estos planes para Buchanan ha sido crucial. Le ha dicho a sus colaboradores que “el secreto conspiracional es esencial siempre”. En vez de revelar su último destino, hay que proceder vía pasos en incremento. Por ejemplo, al momento de destruir la seguridad social se debe decir que lo que se quiere es salvarla, argumentando que esta podría morir si no se le aplica una reforma radical. De a poco y de manera gradual se construye una contra-inteligencia que, aliada a una vasta red de poder político, termina por transformarse en el nuevo establishment.

Hoy esos cambios -que han ido ocurriendo justamente de manera silenciosa- tienen a Trump y a Trumplandia en el poder sin signos de que la resistencia pueda hacer algo real.

Para qué hablar de nuestra resistencia: Jaqueline Van Rysselberghe en la Comisión de Derechos Humanos en el Senado es un entremés de cómo se han ido poniendo las piezas de a poco para limitar nuestras opciones democráticas cuando venga El Nuevo Golpe.

Mientras, mujeres pro-aborto-libre, que después de la marcha llegan a casa a ver Master Chef en ese canal que seguiré mencionando de manera cabezona, se transforman en uno de los tantos ejemplos para entender la fuerza con la que estamos dispuestos a resistir y de lo qué estamos dispuestos a sacrificar.

La columna termina de la siguiente manera:

Para los billonarios la libertad absoluta significa pobreza, inseguridad, contaminación y el colapso de los servicios públicos para todos. Debido a que jamás votaremos por eso, la única manera de lograrlo es a través del engaño y del control autoritario. La única opción a la que se nos enfrentará será aquella entre el capitalismo sin restricciones y la democracia.”

En otros países y gracias al libro de MacLean, la gente que trabaja vigilando y protegiendo los derechos civiles está atenta y tiene la posibilidad “de atrapar aquella agenda en el acto”.

En las salas de redacción chilenas ¿quienes estarán pendientes de atrapar estas ideas que aparecen en libros escritos en inglés, El Repugnante Lenguaje del Imperialismo, según quienes empujan la desintelectualización?

¿De qué engaño puede un periodista de izquierda desintelectualizado percatarse si a la primera se convenció de que el Arzobispado, al ser dueño solamente de 1/3 del conglomerado comunicacional más grande de Chile, en el fondo no es dueño de este y por ende se puede trabajar ahí sin ser inconsecuente? ¿Se puede disfrutar de su programación sin ser inconsecuente?

Vuelvo a este ejemplo constantemente ya que este hecho alternativo me revuelve el estómago. Esta posverdad es grotesca y la mejor señal de cómo se nos puede convencer de lo que sea a cambio de cosas bonitas y brillantes.

¿De qué te va a poder defender un tarado como el que hoy tiene el megáfono?

La mierda de la que habla esta columna del Guardian es grave y no debería estar escribiendo yo de esto. A mí me gusta escribir de Project Runway, de farándula ‪y de Cómo Desarrollar los Glúteos Máximos.

¿Por qué soy yo el único que ha acusado recibo de esta columna sobre lo que pasó en Chile y que además contiene información nueva y alarmante?

The Guardian es un pretty well known newspaper and I am a pretty basic faggot.

No todos tenemos que ducharnos todos los días y ser higiénicos, pero un cirujano sí. De la misma manera no todos tienen que saber pero, en mi opinión, es la obligación de un periodista que se arroja la defensa de las reivindicaciones civiles (y cobra por eso) saber mas que nosotros dos juntos. Debería inspirarnos, no decepcionarnos.

No me da pena su historia de vida y el hecho de que no sepa porque si no sabe y ocupa un lugar donde es vital saber, está siendo negligente con nuestros derechos humanos.

¿Tendremos que masticarle la comida también?

Para ser un periodista/columnista neoliberalizable no es necesario ser neoliberal por que son dos cosas distintas. Los medios progresistas están llenos de tecleadores que se conformaron con comprar un título en Zara y que están más pendientes de lo que yo twitteo mientras voy de shopping que de textos como este que les traigo hoy.

¿No es es justamente eso lo que quería el Premio Nobel?

Sus discípulos hoy están desarmando democracias y de respaldo cuentan con todos los billones de dólares del mundo. No se crean tanto la última chupada del mate como para asegurar que Chile -el experimento que demostró ser irreversible- les va a doblar la mano con empatía, memes y remates de chiste en la Quinta Vergara si tenemos al mismo tiempo un periodismo de izquierda flojo e ignorante que crea una burbuja de intelectuales ídem.

Es la colusión de los imbéciles, pero como no hay mas farmacias, estamos fritos.

Es tiempo de que comiencen a movilizarse contra la desintelectualizacion y le exijan a los medios electrónicos -que alimentan con noticias tu feed de Facebook y Twitter- que contraten a gente distinta a la que hay ahora. Te están pasando gato por liebre.

Hay que hacerlo por que o si no se van a quedar sin izquierda de la misma manera que el Parque Forestal se está quedando sin gays..de hecho, ahora que todo el tema: buena suerte Parque Forestal sin gays.

¿Quieren más?

Miren esta otra joya periodística, mediocre en tantos niveles que es un ejemplo a estudiar del periodismo neoliberalizable. Lo mejor es que si revisan los otros medios de progresistas, sobre la misma noticia, van a encontrar una copia exacta de lo que acá linkeo, una especie de endogamia de huevones.

Escribo esto porque sé que hay periodistas bien rojos que piensan lo mismo que escribo acá y que por culpa de esta defensa condescendiente de la desintelectualización no solamente están trabajando en proyectos donde no se están realizando, sino que por saber más que el resto, se les está cargando injustamente la mano y se quedan callados para no ser apuntados con el dedo como aguafiestas=fachos. Nadie quiere ser el que chicotea los caracoles.

Pero eso no es lo más importante, pronto votar por Ossandón no será un trip irónico al Estadio Nacional, sino que será el mal menor cuando las reducidas opciones sean él y José Antonio Kast (no Felipe Kast. Felipe es el del Tweet de Bio-Bio que puse más arriba. Lo que pasa es que aparece simplemente como “Kast”, existiendo en ese momento dos candidatos a la presidencia con el mismo apellido)

La cleptocracia y la autocracia están acá para quedarse y con este tipo de de gente para hacer sentido de lo que pasa, puedes contar con que va a ser más fácil de lo que Pinochet alguna vez se imaginó. No por nada el viejo murió tranquilo, digamosló.

¿De verdad creen que no va a haber un Nuevo Golpe?

#Eso

No les quito mas tiempo. Vayan a ver ahora su Canal 13, el otro sueño dorado y ejemplar de Buchanan, quien se tiene que haber paseado por la UC como yo por el Hard Candy.

¿Qué cosa entretenida darán hoy? Recuerden que si no, está Canal 13 Cable. ¡Y las radios! ¡No se olviden de las radios! Yo soy más onda Horizonte que Sonar.

Bueno, me voy a entrenar y después a seguir viendo a las Housewives.  Yo no engaño a nadie con mi ignorancia e insoportable levedad.

Lo bueno es que no soy un periodista de prensa que cubre política o ideología porque sé mis límites. Nunca tan wiña de ocupar un puesto que le corresponde a otro más preparado. Si hablamos de periodismo, mas que sentirme amenazado, me sentiría mas bien resguardado.

Las consecuencias en términos de derechos civiles las pagamos todos. Sobretodo en estos tiempos.

¿Comisión Mixta?

Anyone?

Hoy toca piernas y never👏skip👏leg👏day👏.

#Masc4Masc

#MenosDemocraciasQueHace20Años.

#Vitacura

Y ya que estás acá

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El 2016 tuve la suerte de producir y tener el control creativo de El Interruptor, un programa de televisión donde entrevisté a las mejores mentes de mi generación.

Una verdadera joya de la que me siento muy orgulloso.

Si quieres algo cabezón, te recomiendo esta playlist, no te vas a arrepentir.