En Turquía, el país de donde viene la cultura popular que le está encantando a los Chilenos, se ha prohibido la exhibición de una película gay que iba a ir acompañada de un panel de conversación.

Esta es una tendencia que se está repitiendo. Una demostración de que los derechos se pueden perder y de que nada está ganado para siempre.

Según informa PinkNews.co.uk

“El gobernador de la oficina del distrito de Beyoglu dijo que el evento no será permitido para así poder asegurar el orden público, proteger los derechos y la libertad de la otra gente además de prevenir el crimen”.

El lugar, donde supuestamente se iba a exhibir el filme este sábado, lanzó un comunicado diciendo que el evento ha sido postpuesto.

La semana pasada Ankara, la capital de Turquía prohibió un festival de cine gay alemán a solo días de que este ocurriera, citando las mismas preocupaciones de seguridad pública.

Luego prohibieron todos los eventos LGBT de la ciudad.

Dijeron que están preocupados de la “sensibilidad pública de la comunidad” y que quieren “proveer paz y seguridad”.

La prohibición viola la constitución de Turquía que dice que el estado tiene que “luchar por la eliminación de los obstáculos políticos, económicos y sociales que restringen los derechos y las libertades fundamentales del individuo”.

Las preocupaciones sobre la supresión de los eventos LGBT en Turquía han ido creciendo en los últimos años.

La última marcha exitosa del Orgullo se llevó a cabo en 2014 con un estimado de 100,000 personas que asistieron a una de las mayores celebraciones LGBT en un país de mayoría musulmana.

El evento fue fuertemente criticado ya que se superpuso con Ramadán ese año.

Este verano, el Orgullo LGBT de Estambul fue cancelado en el último minuto, y cuando la gente marchó de todos modos, gas lacrimógeno y perros fueron utilizados para dispersar a la multitud.

Cuando algo similar le sucedió a la Marcha del Orgullo Transgénero, siete personas fueron detenidas por su participación”.

Una razón más para boicotear las teleseries Turcas.

El entretenimiento es la píldora para que baje la ideología.

Con tanta cosa para ver, no es necesario.

Además, es una manera de devolverles la mano y apoyar a nuestros hermanos LGBT que ven como pierden el derecho a expresarse en ese país.

¿Qué piensan ustedes?

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