Esto es lo que tienes que saber de lo que sucedió ayer (de lo poco que apareció en prensa), además de algunas de mis opiniones.

La convocatoria estuvo a cargo del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual.

La marcha ocurrió en el marco del Día Internacional de la Tolerancia de las Naciones Unidas.

Partió en Plaza Italia y terminó en Plaza Los Héroes.

Hubo manifestaciones políticas y culturales como un concierto de música electrónica que duró hasta la noche.

Participo el candidato oficialista Alejandro Guiller quien dijo que el evento servía para defender el Chile inclusivo y diverso con el que se sueña.

Asistieron el ministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz; el ministro de Desarrollo Social, Marcos Barraza; el director del Instituto Nacional de la Juventud (Injuv), Nicolás Farfán; las diputadas electas Carmen Hertz y Claudia Mix y las embajadoras de la Unión Europea, Stella Zervoudaki, y de Estados Unidos, Carol Pérez, entre otros.

El Movilh dijo que participaron familias y personas de todas las edades y estratos sociales. Es primera vez que los veo reconocer que esto es una preocupación de “todos los estratos sociales”.

En la manifestación se pidió que Ley de Identidad de Género se apruebe lo antes posible y no la anden pateando sin justificación alguna. Esta lleva vaaaaaarios meses durmiendo en el Congreso debido a que no hay voluntad política, la misma voluntad política que no existió para que el proyecto de Matrimonio Igualitario se aprobara este segundo semestre como lo prometió Bachelet. Este pasará a manos del muy probable gobierno de Piñera quien se manifiesta en contra.

El Matrimonio Igualitario tiene un apoyo de un 70 por ciento de apoyo de la ciudadanía. El que Bachelet haya dejado tamaño avance en los derechos humanos de Chile para la hora 25 de su gobierno no tiene explicación alguna más que el utilizarlo como instrumento de campaña electoral.

Lo siento. Debo decirlo.

Al cierre de la movilización, el Movilh distinguió a Bachelet por haber firmado el Acuerdo por la Igualdad ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que compromete al Estado chileno a legislar sobre diversidad sexual.

El gobierno de Michelle Bachelet se comprometió a impulsar la adopción homoparental, el matrimonio igualitario y la ley de identidad de género. Esto está incluido en aquel acuerdo. Bachelet usó incluso estas reivindicaciones en su campaña para salir electa por segunda vez, sin embargo y en mi opinión, sentados llevamos esperando.

Como he dicho siempre, para la izquierda Chilena -no igual a la del resto del mundo según la izquierda del resto del mundo- los únicos derechos humanos que conmueven acá, son los de los heterosexuales.

Disculpen si les molesta mi tono en estos días teñidos por la campaña presidencial, pero desde hace años que dejé de ser autocomplaciente. Ayer salieron 100.000 personas a la calle. Una multitud enorme que merece respeto.

Que alguien les recuerde -durante estos días- que les importamos un comino estos últimos cuatro años. Así no lo vuelven a hacer.

Los derechos de los transgénero se ven vulnerados ya que no pueden ser identificados legalmente con el nombre y el sexo que los representa, lo que causa discriminación en el trabajo, es decir quedan atrás en la economía y eso, estimados lectores, no lo podemos permitir.

El proyecto del Matrimonio Igualitario comienza a ser discutido mañana lunes en la Comisión de Constitución y Justicia del Senado.

Para terminar, una pregunta sobre la cobertura de la marcha en los medios ¿es idea mía o fue casi nula?

Ese fue mi aporte a la discusión pública, uno de los objetivos de la marcha

¿Qué piensan ustedes?, déjenme un comentario al final de esta página.

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